
El Gobierno acusa al empresario Javier Madanes Quintanilla de ser parte de una operación política por el cierre de la planta FATE. En aquel contexto, el presidente Javier Milei decidió eliminar las protecciones al aluminio de ALUAR, la empresa de la que también es dueño Madanes Quintanilla. La empresa es la única que produce aluminio en el país.
