
Granja Tres Arroyos, la principal empresa avícola del país, enfrenta un escenario complejo marcado por problemas financieros, la salida de productores integrados y una fuerte caída en su volumen de faena. Mientras intenta reorganizar su estructura para sostener la operatoria, en el sector crecen las dudas sobre su capacidad para mantener la escala que durante años fue la base de su liderazgo.
