

Los votos para la sanción llegaron de los bloques sanjuaninos, catamarqueños, tucumanos, salteños y misioneros, y de las bancadas del PRO, la UCR. La norma es rechazada por organizaciones ambientalistas y no se descartaba la judicialización
La Cámara de Diputados aprobó en la madrugada de este jueves la reforma a la Ley de Glaciares con el aval de provincias cordilleranas. Se trata de un proyecto impulsado por el Gobierno de Javier Milei para fomentar los proyectos mineros en áreas cercanas a los glaciares que generó un amplio rechazo por parte de organizaciones ambientalistas.
La iniciativa ya fue aprobada el pasado 26 de febrero por el Senado por 40 votos a favor, 31 en contra y una abstención, por lo que, de ser avalada también en la Cámara baja, se convertiría en ley.
El proyecto, que el Ejecutivo de Milei envió al Congreso a finales del año pasado, otorga a las provincias la potestad de determinar las zonas periglaciales (cercanas a los glaciares) en las que se pueden permitir las actividades mineras.
La iniciativa modifica la Ley de Glaciares aprobada en 2010 en Argentina, una norma pionera en Latinoamérica y que establece la protección de los glaciares y del ambiente periglacial como reservas estratégicas de agua.
El Gobierno alega que esta modificación a la Ley de Glaciares es necesaria para contribuir al desarrollo económico del país a través del impulso a la minería, sector que ahora mismo registra fuertes inversiones, principalmente en litio, cobre y oro.
Las empresas mineras sostienen que no todos los ambientes periglaciales constituyen “reservas estratégicas de recursos hídricos” a ser protegidas.
El proyecto del Ejecutivo desató una fuerte reacción de rechazo entre organizaciones ambientalistas, que advierten que están en juego importantes reservas de agua y que no se puede permitir que los intereses de empresas privadas se sobrepongan frente a los derechos colectivos a un ambiente sano, consagrados en la Constitución.
A inicios de marzo pasado, cuatro relatores de Naciones Unidas expresaron en una carta dirigida a Milei su preocupación por el posible impacto que el proyecto de ley, de aprobarse, “podría tener sobre el cambio climático y en el goce efectivo de los derechos humanos”.
En la mañana de este miércoles, activistas de Greenpeace escalaron un monumento en la plaza frente al edificio del Congreso y colgaron allí un cartel con el mensaje: “Diputados no traicionen a los argentinos. La ley de glaciares no se toca”.
Por la tarde, una vez iniciado el debate y en medio de un fuerte operativo de seguridad, manifestantes se concentraron en los alrededores del Congreso para expresar su rechazo a la reforma.
Los votos para la sanción llegaron de los bloques sanjuaninos, catamarqueños, tucumanos, salteños y misioneros, y de las bancadas del PRO, la UCR. La norma es rechazada por organizaciones ambientalistas y no se descartaba la judicialización La Cámara de Diputados aprobó en la madrugada de este jueves la reforma a la Ley de Glaciares con el aval
