
¿Será que los entrerrianos están dejando el auto en el garaje? Las ventas de combustibles volvieron a caer en abril, marcando el tercer mes consecutivo de descenso con una baja interanual del 2,38% que confirma una tendencia preocupante para el sector.
El panorama no es alentador: mientras la nafta súper y el gasoil común siguieron en picada, solo los productos premium mostraron leves repuntes que no alcanzaron para compensar la debacle general. Una radiografía que refleja el ajuste del bolsillo argentino en tiempos de Javier Milei.
Los números del sector revelan que desde febrero la tendencia es clara: menos viajes, menos consumo, más cuidado en cada peso que sale del bolsillo. En Entre Ríos, donde las distancias obligan a depender del auto para todo, esta caída se siente especialmente en las estaciones de servicio de Paraná, Concordia y Gualeguaychú.
El comportamiento diferencial entre combustibles marca una división de clase evidente: quienes pueden pagar nafta premium mantienen sus hábitos, mientras que la mayoría recorta en lo básico. Una postal del país que se achica y donde cada litro cuenta.
La pregunta que queda flotando es si esta tendencia se mantendrá durante los próximos meses o si habrá un rebote cuando la economía encuentre su piso. Por ahora, las estaciones de servicio siguen viendo pasar menos autos y facturando menos pesos en una ecuación que no cierra para nadie.
El expendio de nafta y gasoil registró una nueva baja del 2,38% en abril. Solo los productos premium resistieron la caída generalizada que se extiende desde febrero.
