“El esfuerzo ya no alcanza”: comercios entrerrianos al límite

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"El esfuerzo ya no alcanza": comercios entrerrianos al límite

¿Cuánto puede aguantar un comerciante antes de bajar la persiana para siempre? La pregunta resuena en cada rincón de Entre Ríos, donde la Federación Empresaria (FEDER) encendió todas las alarmas sobre el complejo panorama que atraviesan los sectores productivos provinciales.

La entidad, que nuclea a 35 cámaras y asociaciones vinculadas al comercio, la industria, los servicios y el turismo de la provincia, fue contundente en su diagnóstico: “el esfuerzo realizado por las empresas ya no alcanza para garantizar su sostenibilidad”. Una frase que suena a epitafio para muchos emprendimientos entrerrianos.

En un documento difundido este lunes, la federación reconoció que comerciantes, industriales y empresarios del turismo hicieron importantes esfuerzos para adaptarse al vendaval económico: incorporaron tecnología, redefinieron estrategias, recortaron costos y buscaron alternativas desesperadas para sostener la actividad y el empleo. Pero la realidad es implacable.

Cada vez son más las empresas que enfrentan dificultades para mantenerse en pie. El incremento de los costos operativos, la caída de las ventas y la reducción de los márgenes de rentabilidad están poniendo en jaque a numerosos establecimientos desde Paraná hasta Concordia, desde Gualeguaychú hasta Federación.

Los números no mienten: los gastos fijos, las tarifas de servicios, los costos laborales y la presión tributaria están asfixiando a quienes invierten, producen y generan empleo en las distintas localidades entrerrianas. Una ecuación que no cierra por ningún lado.

El turismo, hasta hace pocos meses considerado uno de los principales motores económicos de Entre Ríos, también siente el golpe. La disminución del movimiento turístico impacta directamente sobre hoteles, restaurantes, comercios y una extensa cadena de actividades vinculadas al sector, generando una fuerte desaceleración económica en numerosas ciudades de la provincia.

Desde FEDER fueron claros: las empresas entrerrianas no exigen privilegios, sino condiciones que les permitan seguir trabajando, produciendo e invirtiendo. Reclaman previsibilidad, competitividad y políticas que acompañen a quienes todos los días abren sus puertas, generan empleo y sostienen las economías locales.

Entre Ríos necesita una agenda de crecimiento. Cada comercio que cierra, cada empresa que reduce su actividad y cada puesto de trabajo que se pierde representan un retroceso para toda la comunidad”, remarcaron desde la entidad. Una advertencia que resuena como un grito desesperado en medio del ajuste.

La federación reafirmó su voluntad de diálogo y trabajo conjunto, aunque insistió en la necesidad de visibilizar la realidad que enfrentan miles de emprendedores, comerciantes, industriales y prestadores de servicios. Porque la defensa de la producción, el comercio, los servicios y el turismo es, en definitiva, la defensa del empleo y del desarrollo de todos los entrerrianos.

 La FEDER advierte que 35 cámaras comerciales de la provincia enfrentan un panorama crítico. Los costos operativos y la caída de ventas ponen en jaque a empresarios locales.