
Dos años de trabas administrativas, silencio y espera. Pero La Zona, el tradicional lodge de pesca internacional ubicado sobre el río Uruguay en Concordia, volvió a abrir sus puertas y con eso devolvió a la ciudad una actividad que no tiene muchos equivalentes en la región: turismo receptivo de alto valor, con pescadores que llegan desde distintos puntos del mundo para lanzar la línea y devolver lo que atrapan.
El emprendimiento había quedado frenado por cuestiones administrativas que se extendieron más de lo esperado. Ahora, con esos obstáculos superados, el proyecto retoma su actividad apostando a un modelo que sus propios responsables definen con claridad: “Es turismo, divisas y empleo”. Una síntesis que, en el contexto económico actual, suena a música para cualquier intendencia del interior.
El modelo de negocio tiene una lógica que combina rentabilidad con cuidado del recurso natural. La pesca se practica bajo el sistema de devolución, lo que permite que los ejemplares capturados vuelvan al río y el ecosistema se mantenga. Lejos de ser un detalle menor, esa práctica es parte del atractivo para el turista internacional, que cada vez más elige destinos donde la conservación es parte de la experiencia. “La conservación y el desarrollo pueden ir de la mano”, afirmó uno de los socios del emprendimiento, una frase que resume la apuesta del proyecto.
El perfil del visitante que atrae La Zona es el de un turista de alto poder adquisitivo, que gasta en alojamiento, traslados, guías y servicios locales. Ese derrame en la economía de Concordia es uno de los argumentos más fuertes para entender por qué la reapertura del lodge no es solo una buena noticia para sus dueños sino para toda la ciudad.
Entre las novedades que acompañan la reapertura, se menciona que avanza un acuerdo para conectar Concordia por vía aérea con el lodge, lo que facilitaría el acceso directo de turistas extranjeros sin los tiempos y costos de los traslados terrestres. Si ese convenio prospera, el impacto en la captación de visitantes podría ser significativo.
La reapertura de La Zona llega en un momento en que el turismo de naturaleza y pesca deportiva gana terreno en los mercados internacionales, y el río Uruguay tiene credenciales de sobra para competir. La pregunta que queda abierta es si la infraestructura y los acuerdos institucionales acompañarán el ritmo que el emprendimiento necesita para consolidarse.
El emprendimiento sobre el río Uruguay volvió a recibir pescadores de todo el mundo. Combina turismo receptivo, divisas y conservación ambiental.
