Usó Instagram para contar la violencia que sufre

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“Me cuesta muchísimo estar haciendo esto”, dice Celeste Ormaechea, una paranaense que decidió utilizar su cuenta en Instagram para contar la violencia que atravesó con su expareja y la batalla que mantiene todavía hoy, a dos años de la separación, para conseguir que su hija reciba la cuota alimentaria.

“Nunca fui una persona de contar lo que me pasa, ni siquiera con gente conocida. Hay muchas cosas que me han sucedido que solamente conocen las personas más cercanas a mí, y algunas ni siquiera”, relató. “Por eso, mostrar fotos y contar así públicamente me cuesta muchísimo. Pero esta vez decidí hablar”, resaltó.

Y dio detalles: el 10 de septiembre, cerca de las 17,30, sufrió una agresión física de parte de “Lautaro, el papá de mi hija. Entró a mi casa por el balcón, me agarró del cuello, me llevó hasta el baño y me golpeó. Yo intentaba sacármelo de encima pero terminó reduciéndome con el peso de su cuerpo”.

Se refiere a Lautaro Geminiani, su expareja, un futbolista profesional que supo desempeñarse en el Club Patronato.

Su dolor mayor no fue físico, sino por su hija, que presenció la escena. “Estaba llorando, temblando, en una crisis de nervios, tratando de defenderme. Le pegaba a su papá y le decía: ´Soltá a mi mamá. ¿Qué le hiciste a mi mamá?´”.

La niña tiene 6 años.

Después de esa situación, y tras lograr que su hija se durmiera, llamó al 911 y radicó una denuncia penal contra su ex. “Pero lo que siguió después también fue muy difícil. Posponer sesiones, pausar mi trabajo y reorganizar completamente mi vida”, reseñó. “Y mientras yo intentaba sostener todo, también empezó una situación económica que terminó afectando directamente a mi hija”, alegó.

“Llegué al punto de que mis propias abogadas me ofrecieran comida para poder darle de comer a mi hija. Y eso, sinceramente, me parece una situación profundamente dolorosa y vergonzosa para cualquier madre”, planteó.

Luego, sucedió otro hecho. “Se está condicionando el acuerdo de alimentos” por parte de su ex que pretende establecer un régimen de contacto con la niña: tres horas por día.  La mujer recordó aquel hecho de violencia que presenció la menor y que después de ese episodio “tiene miedo, y hoy dice que no quiere verlo”, al papá.

Por eso la mamá pidió que su hija pueda iniciar un proceso terapéutico para apoyar la revinculación con el  padre. “Y no me van a extorsionar con ´o firmas esto o no alimentas a tu hija´. Fue el detonante para que hoy esté con más fuerza que nunca luchando”.

Después, Celeste Ormaechea apela al club donde juega su ex. “Y también quiero pedir algo más. Lautaro trabaja en un club de nuestra ciudad. Sé que no tiene un contrato registrado que permita resolver todo de la manera más directa. Pero creo que una institución también puede tener un gesto humano”, lanzó. “Por eso le pido al Club Neuquén que, si está dentro de sus posibilidades, pueda solidarizarse con esta situación e intervenir de alguna manera para que los derechos y las necesidades básicas de una niña de seis años no sigan siendo vulnerados”, planteó.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora

     “Me cuesta muchísimo estar haciendo esto”, dice Celeste Ormaechea, una paranaense que decidió utilizar su cuenta en Instagram para contar la violencia que atravesó con su expareja y la batalla que mantiene todavía hoy, a dos años de la separación, para conseguir que su hija reciba la cuota alimentaria. “Nunca fui una persona