Lloramos todos, otra vez

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La nota que sigue se publicó el 19 de julio, después de la final entre Argentina y España por el Mundial 2026. Los rostros que mostró Paraná aquel día fueron de llanto. Las lágrimas volvieron a aparecer en un estadio de River completísimo este martes 6, en la despedida de Leo Messi de la Selección. Lloró Enzo Fernández y lloramos todos, otra vez. Dijo Messi: «En el último Mundal estuvimos muy cerquita, y la realidad es que no pasó nada raro como se dice, el partido con Inglaterra fue un degaste muy grande para nosotros, al nivel de piernas, emocional, fue un desgaste muy grande. Llegamos con lo justo. La peleamos como lo hicimos siempre con esta camiseta. Con todos los compañeros que me tocó pasar y compartir, no solo con ellos y con los que me tocó ganar, con los de antes también, estuvimos muy cerquita de ser campeones. No tengan dudas de que todos lo compañeros que tuve al lado dejaron siempre todo por esta camiseta, siempre».

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El festejo estuvo en la punta de la lengua hasta este partido desquiciado, este partido final. Todo estaba listo para salir a celebrar el triunfo de la Selección. Si pudo con Cabo Verde. Si pudo con Suiza. Si pudo con Egipto. Si pudo con Inglaterra. Por qué no con España.

Pero el final deseado no pudo ser.

El resultado, un amargo 1 a o de España, no desató la furia, pero tampoco aguó la inmensa ilusión que contagió esta Selección en el Mundial, y menos aún lo que hizo Messi.

Hubiera sido justa, merecida la alegría suprema, en un país desgarrado por las amarguras y las penurias.

Pero el fútbol no paga los desbarajustes ajenos.

Fueron casi dos horas en los que el país estuvo con puntos suspensivos. Un estado de angustia que no encontraba sosiego.

Se festejó, sí. Se agradeció, también. Pero sobre todo la gente lloró en las calles.

Paraná se preparó para una celebración mágica, interminable, descontrolada. Y entonces hubo operativo de seguridad, y policías, y vallas de contención.

Aunque al final del día hubo desazón. Tristeza, sí, cómo no. Y festejos, por qué no también.

El gran cronista y escritor Martín Caparros habló de las distintas necesidades futbolísticas a un lado y otro del Atlántico:  «Pero el triunfo sería, creo, muy distinto para cada una. España es un país que, aunque algunos desaforados se empeñen en negarlo, funciona y seguirá funcionando: una copa de fútbol sería una ratificación, la guinda de la torta». Caparrós sostuvo que Argentina necesitaba más esta copa que España.

No pudo ser.

Cuando el Mundial no se había definido, escribió: «España, hasta ahora, ha jugado mejor que la Argentina: con más control aunque peores delanteros. No ha jugado –como grita su prensa– extraordinario perfecto inmarcesible, pero su mejor juego le da cierta ventaja; la ventaja argentina, en cambio, está en ese fervor, la exaltación del sufrimiento, ese ardor que los hace volver cuando parece que ya no queda nada».

No bastó.












Fotos: Mauricio Garín

De la Redacción de Entre Ríos Ahora

   La nota que sigue se publicó el 19 de julio, después de la final entre Argentina y España por el Mundial 2026. Los rostros que mostró Paraná aquel día fueron de llanto. Las lágrimas volvieron a aparecer en un estadio de River completísimo este martes 6, en la despedida de Leo Messi de la