En 1987, cuando el Papa Juan Pablo II hizo una extensa visita apostólica a la Argentina y pisó Paraná, Daniel Petelin era seminarista en el Seminario Arquidiocesano de Paraná, y fue designado como acólito del Pontifice.
Estuve cerca del Papa polaco en el inmenso altar que se montó en el Aeropuerto Ciudad de Paraná. Fueron pocos los elegidos para rodear al Pontífice. A Daniel Petelin le faltaban años para ordenarse cura, y siendo cura recorrer el mundo y conocer de cerca a otros Papas.
De modo que cuando se dio cuenta que aquel era un momento histórico pensó en darle un abrazo a Juan Pablo II. Pero le dijeron que no: que por cuestiones de seguridad no se lo podía abrazar, sólo darle la mano en el saludo de la paz en la misa. No hizo caso del consejo: cuando lo tuvo cerca, le dio un abrazo.
Ahora, bastantes años después de aquel acontecimiento, Daniel Petelin es párroco de la parroquia Santos Justo y Pastor, de Colón, y se prepara para estar próximo al Papa León XIV, que llega en noviembre visita apostólica a Sudamérica. El primer país que vistará será Perú.
El sábado 7 de noviembre, a las 10, el Papa oficiará misa en el Parque París Londres, de Paysandú. El párroco Pettelin viajará un día antes con una amplísima delegación y hará noche en la ciudad uruguaya para poder estar a primera hora del día en el lugar donde será la misa.
“Estamos felices de poder tenerlo aquí cerquita, frente a la ciudad de Colón, en Paysandú, así que desde la parroquia y desde muchas localidades vecinas también vamos a participar. Nos estamos organizando para ir el día anterior, ya que el día de la visita del Papa va a ser bastante difícil pasar por la frontera y la Aduana. Aunque el paso por el puente se va a agilizar: va a haber 10 puestos de Aduana para habilitar con más facilidad el acceso al Uruguay. Vamos a pasar el viernes y esperar del otro lado. Vamos a hacer noche en el Colegio del Huerto, en Paysandú y a las 5 de la mañana se abre la puerta del Parque París Londres, que es donde va a estar el Papa. Nosotros ya vamos a estar desde las 4 de la mañana esperando en este lugar. Esperamos que se sume más gente que quiera ir con nosotros, no solo de Colón sino también de otros lugares”, explicó.
En abril de 1987, Juan Pablo II visitó Paraná.
-Va a estar cerca del Papa. ¿Ya ha estado cerca de otros Papas?
.No, yo ya estuve ahí en Paraná también cuando estaba en el Seminario. Tuve la gracia de ser monaguillo del Papa, o sea el acólito del Papa cuando estuvo Juan Pablo II cuando se hizo esa gran celebración ahí en el gran escenario que se levantó en la parte del Aeropuerto. Yo ya he estado con el Papa e incluso he tenido la gracia de estar todo el rato al lado del altar con el Papa, porque habíamos sido elegidos algunos para ser como los acólitos del Santo Padre.
-¿Le quedó algún recuerdo o solamente haber sido acólito del Papá?
-El recuerdo más cercano que yo tengo es cuando dimos el saludo de la paz. Entonces yo le dije a quienes nos habían preparado: ´Le voy a dar un abrazo al Papa´. Pero nos indicaron con mucha severidad que no se podía por cuestiones de seguridad. Por supuesto que todos pasamos por todos los controles antes de estar cerca del Papa. Pero yo dije que le iba a dar un abrazo. Entonces yo voy y le doy un abrazo al Papa. Me dije: ´No puede ser que tenga la presencia del Papa y que tenga que darle la mano solamente. En ese momento, siento desde el corazón que la mano no es lo que yo tengo que darle a un Papa, que tengo que darle un abrazo. En la foto de aquella visita aparezco dándole un abrazo al Papa, mientras la mayoría le da la mano, porque era lo que correspondía.
-¿Y estuvo cerca de los Papas que vinieron después?
-Bueno con el Papa Francisco, nos conocíamos, pero nunca tuve la oportunidad de estar cerca suyo siendo Papa, si bien estado en otras situaciones, en Roma, en los viajes que he hecho a África, he pasado por Roma, pero nunca he tenido la oportunidad de estar cerca, como lo tuve con Juan Pablo II.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora
En 1987, cuando el Papa Juan Pablo II hizo una extensa visita apostólica a la Argentina y pisó Paraná, Daniel Petelin era seminarista en el Seminario Arquidiocesano de Paraná, y fue designado como acólito del Pontifice. Estuve cerca del Papa polaco en el inmenso altar que se montó en el Aeropuerto Ciudad de Paraná.
