
En Concordia la pelea política dejó de ser un intercambio de agravios y se transformó en una lista de 104 obras. Un sector del peronismo, con Bordet a la cabeza, salió al cruce del intendente Francisco Azcué por sus declaraciones en el streaming Antes Que Tarde. El mensaje es directo: no alcanza con señalar culpas, hay que mostrar resultados.
Los firmantes repudian los calificativos, hablan de hipocresía y sostienen que echar culpas no reemplaza las respuestas. Acusan al intendente de mostrar impotencia cuando faltan hechos para mostrar y sobran agravios para distraer. Además, señalan que el INDEC registra un aumento de la pobreza en Concordia y exigen un rumbo que mejore, no que empeore.
El anexo que acompaña la proclama enumera obras e intervenciones atribuidas a gestiones municipales y provinciales entre 2007 y 2023. Incluye infraestructura vial, saneamiento, agua potable, defensas contra inundaciones, espacios públicos, establecimientos educativos, instalaciones deportivas y desarrollo turístico e industrial. Entre los trabajos citados aparecen la modernización del Aeropuerto de Concordia, la nueva planta potabilizadora, la consolidación de defensas, la pavimentación de avenidas y accesos, más de 3.000 viviendas y la intervención del arroyo Manzores.
También destacan el Centro de Convenciones, la renovación de la terminal de ómnibus y el estadio de fútbol. El listado busca discutir con datos, no con adjetivos, y mostrar que la ciudad recibió obras millonarias y estructurales. Los firmantes piden que se compare públicamente lo que se recibió con lo que se hizo y lo que se haga.
La proclama también desliza una crítica dura: la supuesta herencia no puede ser, al mismo tiempo, la excusa para todo. Los firmantes rechazan la estigmatización y afirman que quienes piensan distinto son vecinos, no enemigos imaginarios. Le reclaman al intendente que preserve el patrimonio construido con el esfuerzo de los concordienses y que, si no logra sumar, al menos cuidar.
El pronunciamiento no incluye el descargo del intendente y deja la pelota en su cancha. La advertencia es clara: reconstruir lo abandonado suele costar mucho más que conservarlo, y la responsabilidad sigue intacta hasta que la ciudadanía vuelva a decidir. En Concordia, el debate ya no es solo de campaña: es sobre quién cuida la ciudad que se construyó entre todos.
El texto cierra con una exigencia que suena a advertencia: más democracia, menos agravios y más cuidado de la ciudad. No es un reclamo menor: en una ciudad que se presenta como puerta abierta para todos, el debate no puede reducirse a la pelea partidaria. La pregunta que queda en el aire es si la gestión municipal va a responder con obras o seguirá buscando culpables.
Un sector del peronismo de Concordia, con Bordet, le sacó 104 obras a Azcué. Acusan al intendente de agravios y exigen mostrar resultados.
